Novena Poderosa en Honor a San Martín de Porres

Son innumerables los ciervos en la historia cristiana que han consagrado su vida al servicio de Dios, a ellos les debemos con su ejemplo de devoción y fe la esperanza de redimir nuestros pecados y que sean escuchadas nuestras plegarias.

San Martín de Porres tiene especial vínculo con el padre por sus milagros, su novena al igual que el novenario completo a cada santo, nos muestra el camino de humildad para llegar a Dios a través de la oración.

¿Cómo se reza la novena?

Novena San Martin de Porres

La novena poderosa en honor a San Martín de Porres, igual que otras novenas puede hacerse durante nueve días para acercarnos a Dios por su intercesión, se acompaña del santo rosario como devoción cristiana para pedir la gracias que deseamos encomendar con amor y humildad.

El orden de la novena será como sus fieles deseen, siempre y cuando se ofrezca entre los misterios del santo rosario o al finalizar el mismo; lo importante es que cumpliendo con el santo rosario y cada oración del día que corresponda estaremos elevando nuestras peticiones con mucho respeto y fe.

Al finalizar la oración para todos los días se reza la oración del día correspondiente y se pide por las intenciones que deseamos, seguidamente una oración final llena de fervor, después elevamos un padre nuestro, tres ave María y gloria.

¿Cuándo se inicia?

Esta novena puede comenzarse en cualquier momento del año que se desee, según sea nuestra necesidad espiritual, sin embargo es costumbre rezarla en fecha cercana a la festividad de San Martín de Porres el 3 de noviembre, en cualquier hora del día, lo importante es ser consecuentes.

Nuestras intenciones acompañadas de la oración de cada día que se hace con la novena nos llevan a los caminos de la devoción y fe ante nuestro padre Dios todopoderoso, con el anhelo de ser escuchados y protegidos.

¿Para qué sirve?

Cuando nos encontramos en una necesidad espiritual muy grande y sentimos que no podemos avanzar sin ayuda de nuestro padre, encontramos que la novena a san Martín de Porres nos cobija con sencillez y bondad, y nos muestra que la oración es el camino de consuelo y paz para vencer las dificultades, pues a través de su intercesión con Dios, estamos recibiendo su infinita misericordia y calma.

Novena milagrosa a San Martín de Porres

Luego de rezar el santo rosario podemos elevar nuestra novena poderosa comenzando por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos señor, Dios nuestro, en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amén.

Oración para todos los días

Señor todopoderoso, que nos regalas la gracia
De conocer a tu ciervo San Martín,
Que de manera sublime muestra ante ti
Humildad y corazón puro sin condición alguna
Más que la fiel devoción de servirte,
Honrando tu santo nombre, míranos con compasión
Y permite la intercesión de tan puro servidor
Bendito sea san Martín, alma llena de virtudes y caridad
Te pido atiendas con piedad mis súplicas y por tu infinita bondad
Ruega ante dios todopoderoso por nosotros,
Que estas junto al padre, misericordia pido
Gracias a su eterna gloria,
amén.

Día primero

Virtuoso san Martín, que desde tu infancia
te acercaste a Dios sin interés  contemplando las virtudes
de nuestro divino padre, siempre presto a ayudar a los demás con fervor,
en todo momento fuiste justo y bueno con tus semejantes,
viniendo de hogar humilde, sin riquezas terrenales,
la recompensa de Dios fue orientarte en su camino y glorificarte,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día segundo

Bendito seas san Martín, por tu ferviente convicción
de ser defensor de la fe, enseñando la palabra en todo momento
a quienes te rodeaban sin importar el tiempo,
su condición ni raza, caminado y conciliando por caminos lejanos de tu tierra,
consolando a los enfermos y apoyando a los sufridos,
siempre con afán de atenderlos a todos por igual,
recibiste del señor todopoderoso la gracia divina de servir con humildad y amor,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día tercero

Bendito seas San Martín, que ya siendo discípulo
del señor entregado totalmente, siempre sentiste que no eras digno
de llevar tu habito, tenías en ti la más pura y fuerte convicción
de humildad sin importan insultos ni desprecios,
ni olvidar tu nacimiento entre esclavos, entregando sus dolores
y pesares a Dios como ofrenda de fe absoluta,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día cuarto

Bienaventurado San Martín, tan humilde y bondadoso
que seguía llevando alivio a enfermos y desahuciados,
muchos encontraban remedio solamente con nombrarlo
y otros se conformaban con tocar su ropa, siervo de Dios que ofrecía consuelo
en la aflicción de cada cristiano, cuantas pruebas pasaste,
sin doblegar la humildad y desprendido de la soberbia,
siempre creyéndose el mayor pecador del mundo
y alabando eternamente al señor,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día quinto

Glorioso San Martín, también llamado
el padre de los pobres, siempre acudiendo a atender
a todos los enfermos y necesitados que lo esperaban
para recibir las gracias del padre a través de su presencia,
nunca se negó al auxilio de los cristianos más desprovistos,
milagrosamente acudía aun cuando el tiempo o las circunstancias no favorecían,
su voluntad derribaba cualquier impedimento a cumplir
el sagrado deber con Dios,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día sexto

Bendito San Martín, que siempre antepuso a Dios
como su único norte, luz y camino, en la ayuda a todos los que necesitasen,
con su amor único al padre eterno llenando su ser,
para ti la oración era el momento más sublime y puro hacia Dios,
nada más que perturbase el momento del encuentro sagrado,
era tal tu fervor que hasta testigos aseguraron
ver la elevación del suelo como testimonio
de entrega en las oraciones con nuestro señor,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día séptimo

Bienaventurado San Martín, que obtuvo
la gracia de recibir de parte de nuestro señor todopoderoso,
la noticia del momento en que partiría de este mundo,
y lo tomó con alegría y fervor sabiéndose protegido;
que muchas personas acudieron en su lecho de tablas
y como fiel siervo de Dios no desfallecía en la oración
que ahora era más sublime, tan ferviente devoto que escuchando el canto del credo,
apretó un crucifijo a su pecho y cerro sus ojos,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día octavo

Bendito San Martín, que después de tu partida
terrenal diste mucho más a todos tus devotos y fieles,
te manifestaste a través de milagros y eso fue ejemplo
de fe y amor infinito de tu paso por la tierra,
eres un santo digno de gozar las promesas de Jesús en el cielo,
bendito seas por siempre,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Día noveno

Bendito San Martín, amado padre de los pobres,
después de tu partida y manifestación de milagros,
recibiste plenamente de las instancias más elevadas de la iglesia,
un impecable estudio de todo lo necesario para darte
el generoso premio ganado con la caridad y el sufrimiento
durante tu vida en la tierra, somos tus humildes seguidores
y sabemos que al lado de Dios recibiste el sacramento de tu fe,
honrándote por el amor más puro al servicio de nuestro señor,
te pido humildemente intercedas por mi ante Dios nuestro señor,
en la necesidad que te presento (hace sus peticiones)

Rezar un padre nuestro, tres ave María y gloria.

Oración para finalizar

Bendito y alabado San Martín de Porres,
Humilde servidor de nuestro señor,
Que desde niño siempre obtuvo en candor
De la misericordia del padre eterno
Para servir con la mayor humildad y abnegación
Por todos los semejantes y en cualquier condición,
Bajo tu amparo me aferro y tu piedad imploro
No nos abandones, ten compasión
Escucha mis plegarias amado santo,
amén.

Termina la novena rezando un padre nuestro, tres ave María y gloria, hacemos la señal de la cruz.

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